Acatisia: síntomas

Uno puede entender a si uno sufre acatisia aguda o acatisia crónica, por la naturaleza de los síntomas que uno tiene. En cualquier caso, los síntomas de la acatisia incluyen un malestar creciente, fatiga, rigidez muscular, hipertensión, dolor neuropático, necesidad irresistible de mover las piernas y movimientos rítmicos por la noche, una condición conocida como trastorno de movimiento periódico de extremidades (MPE). Uno puede también sufrir de estimulación en las rodillas, insomnio, náuseas y efectos como el llanto, falta de concentración o atención, la impaciencia y la disforia que en el caso de acatisia aguda puede incluso obligar a cometer un suicidio. Es importante tener en cuenta que los síntomas de acatisia pueden empeorar cuando uno sufre de trastornos emocionales o problemas relacionados con el estrés.

Entre las manifestaciones psicomotrices de este trastorno, se puede observar:

  • Inquietud motora. Movimientos repetitivos involuntarios.
  • Hiperactividad o hiperquinesia.
  • Motor o inestabilidad tasicinesia.
  • Distonía, contracciones musculares (torceduras, dobleces, la mala postura del cuerpo).
  • Trastornos de la conducta y trastornos del pensamiento (depresión, hostilidad, tendencias suicidas).